29.1.13






Llegan nuevos tejidos, hago previsiones, doy el resultado de un sorteo que hicimos en facebook, probamos patrones y nos emocionamos con los nuevos tonos, nuevas manos y colaboraciones entran a formar parte del engranaje de Les Bags. En resumen, esta etapa es de lo más emocionante! Millones de gracias por acompañarme.

25.1.13





Una cosa que me chifla cada vez que me topo con una extrañamente denominada "egoblogger", es imaginar al entregado novio que hay detrás de la cámara. Sé que las egobloggers más top no tienen un novio que les fotografía el modelito en plan casual, sino que tienen un buen fotógrafo y estilista, pagados por marcas que las utilizan como reclamo y envueltas en una operación evidente de márqueting. Aún así, el fenómeno no deja de parecerme gracioso y, como mínimo, curioso. Y me fascinan esas listas que acompañan al conjunto que han elegido para la ocasión, detallando dónde han comprado cada prenda y complemento que lucen, la temporada e incluso a veces el precio!

El otro día estuve ordenando mi pequeño armario. Después de navidades siempre me entra un remalazo de orden y limpieza. No soy de las que considero que la moda  es una frivolidad, en absoluto. No pertenezco a los que creen que entretenerse en el vestir es un acto egocéntrico y materialista. Para mi vestirse no es una acto banal... pero aquí entraríamos en otro debate. Lo que yo iba pensando mientras ordenaba mi armario, es que cada prenda tiene su historia, y si no la tiene, es esa prenda de la que no nos costará nada deshacernos. El equilibrio perfecto, para mi, está entre lo funcional, lo actual y esas piezas que guardo con mimo y de las que soy incapaz de desprenderme, quizás porqué me permiten imaginarme de abuelita, con una nietecita adolescente a mi alrededor, compartiendo mis tesoros de otros tiempos. 

Ordenar el armario te obliga a jugar combinando y probando posibilidades. Y me apeteció jugar a ser una egoblogger en la soledad de mi habitación, entre la montaña de ropa y mientras la música sonaba en el salón. Y así poderos explicar la historia de cada prenda, como si fuerais mis futuras nietecitas que soplarán cada vez que les venga con mis historias pasadas. Allá voy!

-Jersey de Mango. No recuerdo la temporada, está lleno de bolitas... pero me encanta su azul profundo... y su anchura. Es cómodo y confortable. Tiene un porcentaje muy alto en lana. El precio? no me acuerdo, pero sí sé que era de rebajas.

-Falda Max Mara!! El precio sí que lo recuerdo, 3 euros!!! la compré en un trapero. Yo diría que es de finales de los 90. En realidad me fijé en ella porqué la tela es preciosa. Se trata de una gasa con un tacto muy agradable y una caída perfecta. Mi plan para ella era convertirla en vestido. Estuvo casi tres años en mi armario esperando este arreglo... finalmente ha salido de él y sigue como falda.

-Las botas son Panama Jack. Y esas sí que os puedo asegurar que las compré en invierno de 2010. Me costó un esfuerzo considerable, pero, visto el partido que les he sacado, fue una buena compra. Y además, tengo el recuerdo de que fue una de las primeras compras que hice a conciencia, es decir, necesitaba unas botas y elegí Panama Jack porqué sabía que la producción era íntegramente local.

-Las medias? Me las vendió una gitana del mercadillo de mi pueblo... y son Golden Point, oye tu!

-Y el collar es de la primera, y ya mítica, etapa de Emedemarta. Hablo del otoño de 2009. Es de madera y es perfecto. Y guardo una sensación muy especial del día en que Marta me lo acercó a mi pequeño taller del barrio de Gràcia.


Y para redondear ese post tan raro, tan largo y tan egobloggeril, os dejo este video tan teenager que os alegrará el viernes y os dará energía. 

Qué tengáis un feliz fin de semana!

19.1.13

Oda a mi overlock 


 






No puedo negar que el hecho de dar talleres, me regala unas tablas tremendas en todo lo que es "mecánica de las máquinas de coser" :)

Me hice con esta overlock hará casi ocho años. Invertí mis ahorrillos en ella pensando que le iba a hacer un montón de pantalones de punto y vestiditos bien terminados a mi recién estrenada hijita... y así fué. Pero hace casi dos años que la tenía parada porqué de repente dejó de funcionar y pensé que requería de un arreglo que me iba a costar la vida.

Me he ido apañando sin ella, pero siempre pensando que en cuanto pudiera la iba a transportar hasta el taller... porqué no creáis que no la echaba de menos! Días atràs, en uno de mis intentos de limpieza invernal, le quité la funda polvorienta, y con un pequeño destornillador, unas pinzas y un poco de optimismo, conseguí que volviera a "puntear"!!!!!

La overlock es una máquina aparentemente complicada y peligrosa, pero para todos los amantes de la costura, acaba siendo el trasto más agradecido del mundo. Me esperan un montón de horas de costura pulida a cuatro hilos :)

Que tengáis un buen fin de semana!
 

15.1.13


Kireei magazine 3 





Tras esta preciosa portada se esconden muchos ratos de agradable lectura, imágenes bellísimas, tutoriales muy chulos, proyectos valientes, entusiasmo y  una óptica pausada y brillante sobre la vida (que buena falta nos hace!). El tema me parece de lo más seductor, la lentitud. Y hay mucha coherencia en los contenidos. Al llegar a sus últimas páginas, te queda la sensación de que esta revista está hecha a conciencia y tocando muchos temas que se vertebran entorno al hilo conductor. Este número me ha fascinado. Eso, fascinado.

Y después de varios ratos sumergida en sus páginas, solo me queda felicitar a Cristina Camarena y al equipo kireei por esta revista tan "redondita" que les ha quedado, por trabajar con seriedad y cariño, y por este don de saberse envolver por un equipo de colaboradores exquisitos. Enhorabuena, porqué la prueba de que váis cogiendo tablas está en que cada número supera en creces al anterior... Ésto ya no hay quién lo pare!

Si queréis comprar  Kireei magazine 3 podéis hacerlo aquí  o encontrando vuestro punto de venta aquí.

11.1.13









Lo que me regalas, invierno:


Volver a casa con las mejillas heladas y calentarlas posando la palma de la mano suavemente sobre ellas.

Invitar a chocolate caliente a los amigos.

Andar por la calle y oler a leña quemando en alguna chimenea.

Cuidar y mimar las plantas de interior.

Los libros que sé que me esperan cada noche junto a la cama cuando los niños duermen, la casa está en silencio y el ordenador apagado.

Los jerseys y los gorros.

La remolacha fresca. Las espinacas. Cocer garbanzos. Preparar caldos. Las manzanas al horno. Las naranjas. 

Los paseos a primera hora de la tarde. Andar con las manos en los bolsillos y disfrutar de ese sol invernal.

Esa sensación de orden y silencio. La percepción de que "algo" está dormido mientras puedo oír su latido...


8.1.13



Abro las primeras páginas de este año sin ningún propósito aparente, pero sí con calma y pequeñas reflexiones. Aplicando sutiles cambios que puedo contar con los dedos de una mano. En los últimos días tengo una pregunta que me acompaña: ¿en qué invierto mi tiempo? Si la respondo sin complejos y honestamente, obtengo información clara de como soy y de lo que me apetecería que tomase otra dirección, de lo que realmente importa y de lo que me despista y me pierde. Ahí lo dejo.

...por cierto! esto que se esconde entre las hojas es un pequeño brócoli que está creciendo en nuestra terraza. Lo cultivé cuando el verano estaba en las últimas. Eran dos hojitas verdes, y sin demasiadas atenciones, se ha convertido en un pedazo de planta de hojas fuertes e inmensas. Y después de meses y meses de ver como iba ocupando todo el cajón de tierra, ha empezado a formarse este pequeño brócoli en su centro, oculto y abrigado :)

Que tengáis una plácida vuelta a las rutinas y que disfrutéis de los primeros días de este 2013 tan nuevecito.

2.1.13


moments 


 





En casa, en familia, sin horarios...