Hoy es el último viernes del taller de calendario de adviento que hemos dado Eva y yo en Casa Sagnier. Me lo he pasado pipa, hacer talleres en companyía es guay, pero si es junto a Eva mucho mejor! Todos los calendarios están quedando preciosos y muy distintos entre ellos. Hoy nos daremos prisa para terminarlos y poderlos rellenar de golosinas, chocolatinas, regalitos y deseos... Así que chicas, hoy menos risas y chachara, que hem d'anar per feina! ;)
Pero antes, iré a recoger a mi ahijado al cole, merendaremos y le regalaré el calendario que he preparado para él. Estoy muy ilusionada, este año le he preparado un calendario de "chaval mayor" y en lugar de rellenarlo de golosinas y juguetitos, le he puesto una notita para cada día. En el taller de calendarios salió la idea de que el adviento es el camino a la navidad, así que las notitas que le he puesto a Bruno en cada bolsillito son actividades para ir preparando la navidad. Me imagino que él igual preferiría el calendario de playmóbil... PERO le ha tocado una madrina cabezota que confía en que, si se lo explica bien, este calendario va a ser mucho más divertido y emocionante que cualquier otro.
Con la misma idea en la cabeza, esta noche voy a rellenar de notitas el que tengo guardado para mi familia desde el año pasado.
...cada año, mientras preparo el calendario, tengo un pensamiento para mi madrina que, durante un montón de años me lo regaló... y me acuerdo de mis hermanos y yo, abriendo con ilusión cada ventanita. Como somos tres, a cada uno le tocaba abrir una ventanita cada tres días... eso sí que era compartir, eso sí que era esperar la navidad.
Qué tengáis un feliz adviento!

































