
(...la tercera foto me la hizo Gemma en la última classe de costura avanzada.)




Acabo de subir a la tienda un par de estuches muy fresquitos. Podéis elegir entre el rosa y el piedra. Cremallera y forro y loneta de algodón. Les he aplicado una cinta de pasamanería en tonos suaves, por un lado en horizontal y por el otro en vertical.


Tengo un limonero que nunca me ha dado ni un limón, pero lo quiero y es verde y esbelto. Y respeto su opción de no dar ningún fruto ya que tiene que ver con algo de la polinización... así que creo que no le puedo pedir más a un joven árbol de terraza.
Tengo un laurel muy resistente que este invierno ha enfermado un poco. Le han empezado aparecer unas melazas que estoy tratando, y que estoy convencida que pronto curaremos.
Tengo fresas que cada "x" tiempo se esfuerzan en ofrecer diminutos frutos rojos que aparecen después de sus florecitas blancas.
Y este año tengo un grosellero!! Ya os diré si funciona... lo veo muy nórdico yo para nuestra terraza mediterránea, pero lo estoy mimando mucho, y de sus sequitas y enclenques ramas ya han empezado a aparecer unas hojas que se van desplegando cada vez más.
Pero la estrella de nuestra plantación de frutales de este año es un manzano. Un manzano está creciendo en nuestra terraza! Cada vez que entramos en el centro de jardinería, le doy la lata a mi chico con que me encantaría tener una vid... pero la verdad es que un manzano o una higuera también está en mi lista de deseos. Así que, días atrás, paseando por un sitio tan poco verde como una gran superficie comercial, vi, mientras empujaba el carro, nuestro manzano mezclado entre esquejes de ciruelo, todos ellos de oferta y envasados como si de una nancy se tratara. Sondeé un poco a la familia, y cuando vi que los niños se emocionaban ante la idea de ver crecer un árbol que nos daría manzanas rojas (inocentes...!), y el resto del porcentaje familiar me dejaba cancha para mis fantasías campestres, no dudé en adoptarlo y meterlo con cuidado entre yogures, cervezas, alcachofas y macarrones. Solo es un tronco con cuatro hojas feúchas, creo que mi chico no tiene muchas esperanzas puestas en él, pero yo lo miro emocionada ante la mínima posibilidad de que pueda crecer un poco, solo un poco, proporcional a su maceta... no te pido más, manzano.
Si acaso otro día ya os hablo de las aromáticas y las verduras. La primavera no sé si me altera la sangre, pero me provoca un efecto "I love green" escandaloso!




















