pedres
Recuerdo que desde muy temprana edad las "piedras antiguas" me han conmovido. Toparme con espacios incrustados en la historia, árboles centenarios, instalaciones medievales, la presencia de fósiles, los trazos de un pintor o palabras renacentistas, me inspira mucho respeto, fragilidad y silencio. Cuando mi cuerpo acaricia este entorno, siento tremendo interés por hechos, nombres y fechas que más tarde sé que soy incapaz de recordar.
Estas navidades mi chico me ha regalado el último libro de Punset. De momento me atrapa, y confío en que quizás éste aparezca en la lista de libros que he conseguido terminar (muy a mi pesar, hay un antes y un después de los niños en mi relación con la lectura). En las primeras páginas de su libro, Punset habla, con palabras que no sé reproducir, de superar el cronómetro de la vida cotidiana "acariciando fósiles de hace 500 millones de años". Habla del tiempo en un sentido más global, de un reloj que "hiciese tic tac una vez al año, sonara cada siglo y a cada milenio dejara sacar su cabecita al cuco". De entre sus líneas entiendo una visión del yo que forma parte de una familia, de una tribu, de un estado, de una historia...
Me hace recordar un día que me encontré a mi abuelo en el tren. En un arranque de adolescente, le pregunté si temía a la muerte. Estaba convencida de que yo (veinteañera y egocéntrica), que sigo teniendo terror a esta realidad, debía encontrar la respuesta en los abuelos de mi entorno, ya que, obviamente, se sienten más cerca de ella. Mi abuelo me respondió que a partir de cierta edad había ido cambiando su relación con el tema. Sentía que algunos de sus amigos se habían ido yendo, y que había tantas cosas que era incapaz de entender (el universo, el infinito, el alma...) que ya no temía a la muerte. En aquel momento sus palabras fueron un enorme consuelo.
Yo, en este 2012, no tengo ni deseos ni propósitos. Solo pido sentir esta conexión con la familia, con la cultura, con los ancestros. Sentir que soy consecuencia de un pasado, y que influyo en un futuro. Agradecerlo y participar de la cadena. ¿Suena místico? de verdad que articulo desde un sitio sereno y real... a veces tengo miedo de lo que podáis leer en mis palabras torpes.
En resumen, os deseo (sobretodo a ti que me estás leyendo) que en este 2012 encontréis vuestro momento, ya sea de calma, de amor, de subidón, de tristeza o de locura ♥
ahora, ¡a por las uvas!
Estas navidades mi chico me ha regalado el último libro de Punset. De momento me atrapa, y confío en que quizás éste aparezca en la lista de libros que he conseguido terminar (muy a mi pesar, hay un antes y un después de los niños en mi relación con la lectura). En las primeras páginas de su libro, Punset habla, con palabras que no sé reproducir, de superar el cronómetro de la vida cotidiana "acariciando fósiles de hace 500 millones de años". Habla del tiempo en un sentido más global, de un reloj que "hiciese tic tac una vez al año, sonara cada siglo y a cada milenio dejara sacar su cabecita al cuco". De entre sus líneas entiendo una visión del yo que forma parte de una familia, de una tribu, de un estado, de una historia...
Me hace recordar un día que me encontré a mi abuelo en el tren. En un arranque de adolescente, le pregunté si temía a la muerte. Estaba convencida de que yo (veinteañera y egocéntrica), que sigo teniendo terror a esta realidad, debía encontrar la respuesta en los abuelos de mi entorno, ya que, obviamente, se sienten más cerca de ella. Mi abuelo me respondió que a partir de cierta edad había ido cambiando su relación con el tema. Sentía que algunos de sus amigos se habían ido yendo, y que había tantas cosas que era incapaz de entender (el universo, el infinito, el alma...) que ya no temía a la muerte. En aquel momento sus palabras fueron un enorme consuelo.
Yo, en este 2012, no tengo ni deseos ni propósitos. Solo pido sentir esta conexión con la familia, con la cultura, con los ancestros. Sentir que soy consecuencia de un pasado, y que influyo en un futuro. Agradecerlo y participar de la cadena. ¿Suena místico? de verdad que articulo desde un sitio sereno y real... a veces tengo miedo de lo que podáis leer en mis palabras torpes.
En resumen, os deseo (sobretodo a ti que me estás leyendo) que en este 2012 encontréis vuestro momento, ya sea de calma, de amor, de subidón, de tristeza o de locura ♥
ahora, ¡a por las uvas!





































