going camping
Llevamos seis años invirtiendo entre una y dos semanas de nuestras vacaciones en ir de cámping. Siempre el mismo cámping. Nuestro cámping nos gusta porqué es muy tranquilo, muy desordenado (en el mejor de los sentidos), y muy pequeñito. Nuestro cámping también nos gusta porqué es muy cercano a algunos de mis recuerdos de vacaciones.
Nuestro cámping está lleno de holandeses. Siempre me quedo admirada ante sus tiendas canadienses preciosas y su modo de estar de vacaciones. Si yo estuviera en holanda, aunque estuviese en el cámping más maravilloso del mundo, no pararía de ir de allá pa'cá de turisteo. En cambio ellos, prácticamente no se mueven del recinto!! Se dedican a no hacer "nada", a contemplar el paisaje y a charlar con los suyos.
En años anteriores, yo no he parado de organizar actividades y excursiones, consiguiendo que los míos estuviesen hiperentretenidos, activos y mareados. Este año, cosas de la vida, hemos veraneado al estilo netherlands: ...de la cama a desayunar, del desayuno a leer, de la lectura a la piscina, de la piscina al aperitivo, del aperitivo al juego de cartas, de las cartas a la comida, de la comida a la siesta, de la siesta al libro, del libro a la piscina de nuevo, de la piscina a la merienda, de la merienda a un paseíto, del paseíto a la charla con los vecinos, de la charla a la cena, de la cena a la lectura, de la lectura a la cama... y vuelta a empezar! Y no ha estado nada mal repetir este patrón durante diez días... Los holandeses sí que saben!