31.5.11

Bandoleras de verano



Eps! No os perdáis las Sac Bag Bandolera que he colgado en la tienda. Las podéis encontrar en beige y salmón. No las dejéis escapar!

30.5.11





Antes de acostar a los niños, siempre nos sentamos en el sofá a leer un cuento. Y entre nuestros hits, está un cuento de cuando yo era pequeña, al que reconozco no haber prestado mucha atención en su momento (quizás porqué me lo regalaron demasiado tarde, con ocho o nueve años), y que ahora me encanta. Se trata de "Émilie sous un parapluie", de Domitille de Préssensé (traducido al catalán).

Después de que los protagonistas, en un día de niebla, pasen un rato en el jardín asustados, entran rápido a casa, cierran la puerta y sueltan un "s'hi està tan bé a casa", algo así como "se está tan bien en casa!". Esta frase que finaliza el cuento, siempre ha hecho sonreir a Rita y a Ramon, y a menudo la repiten y me achuchan... supongo que les transmite un estar a gusto, un recogerse....

La cuestión es que, con mis ganas de bordar y mi desesperación por cerrar el tema búsqueda de nuevo hogar, empecé a bordar el "s'hi està tan bé a casa" en un pedacito de tela, y desee muy fuerte que, antes de terminar la frase hubiésemos encontrado la nueva casa. A veces me dan estos puntazos romántico-idealistas-esperanzadores, y he de decir que siempre pongo mucha fe en ellos y que no siempre me funcionan. De hecho, creo que la mayoría de veces no funcionan, pero tengo mucha capacidad para olvidar los fallos y disfrutar los logros... nadie puede negar que soy una mujer de muuuucha fe.

Pues eso, que en menos de dos semanas nos mudamos!

...y que espero terminar de bordar la palabra "casa" en el piso nuevo, y colgarlo en un sitio en el que lo veamos nada más entrar.

Si os apetece ir teniendo noticias del proceso, ya sabéis, solo tenéis que iros asomando de vez en cuando por aquí, que yo soy muy cotorra y que seguro que en las próximas semanas estaré monotemática ;)


28.5.11


Se acerca el tiempo de reorganizar, redistribuir, repensar y renovar.


Este "guardacosas" lo encontré en la calle hace unos cuantos años. En las faldas del contendedor, como dice vida de monstruo. Siempre pensé que pertenecía a una tienda de ropa de señor que había cerca, y siempre me lo imaginé lleno de corbatas plegaditas, apretadas y organizadas por colores. Pero eso forma parte de lo que imaginé y de las suposiciones.

Cuando lo subí a casa, lo hice porqué pensaba en decaparlo, o quizás darle color. Pero finalmente, después de darle fuerte con una bayeta enjabonada, siempre se ha quedado así, en su estado original, a la espera de ser tuneado. Y aún así, este mueble de pequeños compartimentos cuadrados ha encontrado su sitio en nuestra casa. Y desde hace años cuelga en una de las paredes del cuarto de los niños, y ha encontrado su sitio como almacenaje de este montón de pequeñas cosas que nunca sabemos donde ubicar, y que con la llegada de los niños se han multiplicado. Pequeños tesoros para ellos llenos de valor.






26.5.11






Ensayos Odori Gokoro.


...y una cápsula en el diari ARA. Mirádlo con cariño, que me da mucha vergüenza.

...y un poco de buen rollo vía Victoria.

...y mi taller en un precioso post de Le Petit Pot.

...y una gran iniciativa de La Casita de Wendy.

...y un precioso proyecto que ve la luz.



ya rozamos el fin de semana!

24.5.11

remiendos

o llámalo costura de supervivencia






Tengo un "trigrupo" de alumnas los viernes por la tarde, y están muy interesadas en hacer dobladillos, cortar mangas a la ropa de sus hijos, y convertir pantalones que se han quedado cortos en shorts.

Empieza el calor, y como cada año, empiezo a acortar algunas de las prendas de mis hijos para poderla aprovechar una temporada más. Así que, visto la inquietud de mis alumnas, utilizaré alguna de estas transformaciones como ejemplo.

Aquí podéis ver el punto hueco, una pequeña puntada a través del borde del dobladillo, y luego coger uno o dos hilos de la parte inferior. Lo he usado para un pijama de punto de algodón. Quizás con el punto oculto (otro día os lo explico!) hubiese sido suficiente, pero así practicaba el punto hueco, y además me parecía que daba mejor elasticidad al tejido.

23.5.11

Si me dejáis, voy a insistir unas cuatro fotos más sobre el tema :)



Como Rita me pedía una merienda de cumpleaños "de princesas", hicimos unas coronas sencillas de fieltro. Ella me ayudó a coser los "diamantes" del centro de la corona.






Y así fue come el ambiente se fue llenando de comensales muy principescos.




Tarta homemade.



...y, poco a poco, ir finalizando una jornada muuuuuuuy intensa.





19.5.11





El moment de marxar de casa, amb la bossa plena de robeta ben plegada, bolquers i les sabatilles, és d'una emotivitat continguda impressionant. El papa també ho va dir, et disposes a sortir per la porta i fas una respiració profunda, on per un moment els morts i els que vindran conviuen. Tanques la porta i saps que quan tornis tot romandrà al seu lloc i que res serà igual. En aquell moment sé que va ser com si el teu pare i jo ens agaféssim de la mà i, després d'una lleu pressió de dits, saltéssim junts, fins al fons de la piscina. Jo duia mesos notant-ho al meu cos i hores amb dolorets de part, i ell duia mesos fent-se a la idea i hores pendent de mi en silenci.

I després vas arribar tu. Fàcil, força fàcil. Ploranera i explosiva. I ja res ha estat igual. I sovint perdem el pas, i requerim un contratemps per tornar-lo a agafar. Però quan ballem junts, qué feliços som!

I t'ho haig d'escriure en català, que és la llengua de la mare. Que no m'ho pensava, que des de llavors i fins ara, el dia del teu aniversari em resultaria la data més assenyalada del calendari, extranya, alegre, reflexiva. En aquests sis anys, i en els que vindran.


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El momento de salir de casa, con la bolsa llena de ropita doblada y pañales, es de una emotividad contenida impresionante. Tu padre también lo dijo, te dispones a salir por la puerta y haces una respiración profunda, donde los muertos y los que vendrán conviven. Cierras la puerta y sabes que a tu vuelta todo seguirá en su sitio y nada será igual. En aquel momento sé que fue como si tu padre y yo nos cogieramos de la mano y, después de una leve presión con los dedos, saltásemos juntos, hasta el fondo de la piscina. Yo llevaba meses notándolo en mi cuerpo y horas con pequeños dolores de parto, él llevaba meses haciéndose a la idea y horas pendiente de mi en silencio.

Y luego llegaste tu. Fácil, bastante fácil. Llorona y explosiva. Y ya nada a vuelto a ser igual. Y a menudo perdemos el paso, y necesitamos aprovechar un contratiempo para volverlo a pillar. Pero cuando bailamos juntos, qué felices somos!

Y te lo debo escribir en catalán, que es la lengua de la madre. Que no me lo imaginaba, que desde entonces y hasta ahora, el día de tu cumpleaños me resultaría la fecha más importante del calendario, extraña, alegre, reflexiva. Durante estos seis años, y durante los que vendrán.



18.5.11



Trabajando en la nueva pieza de Andrés.
Odori gokoro
Tengo un poco de caos logístico!!


...pero no quiero pasar por aquí sin agradecerle a Leire este post tan bonito, con estas fotos tan chulas, de la mochila berenjena! Y también agradecerle a Maria el detalle de hablar de su sac bag recién comprada en su blog!

Todaaaaas las mochilas están vendidas. En unos meses haré más. Por el momento me quedo muy contenta y con un buen sabor de boca :)

14.5.11

Cuando la piel
roza la tela







Que la piel conviva en armonía con las telas sin rozaduras, sin alergias, sin estridencias ni rechazos no es tan fácil.

Cuando introducí la remachadora en mi mundo pensé que todo iba a ser "remachar y cantar" y, contra todo pronóstico, se ha convertido en un diálogo con la calidad de las telas, un intento por poner las mínimas fornituras de máxima eficacia, un asomar la nariz en un mundo totalmente ageno, la piel.

La piel, tentación y desconocimiento, novedad y respeto, abanico de posibilidades.


(Muy buen rollo con mis proveedores!)


El día en que el "señor de los remaches"ante algún problemilla que yo tenía con mi remachadora... cuestión de técnica y fuerza (será verdad que acabaré siendo una abuelita enclenque que no podrá ni abrir una lata de atún?!) me soltó, sin estridencias y con naturalidad un:"al fin y al cabo, un remache es una agresión a la tela", casi se me parte el corazón.


Y ahí sigo, peleona, tentada, atraída y dudosa.

11.5.11



Tiempo atrás hice unas pruebas para unos billeteros. Las pruebas quedaron escondidas en un cajón junto a otras ideas que por H o por B acaban sin ver la luz. Creo que en el fondo se trata de eso, crear mucho "material" y luego ir seleccionando las ideas.... pero bueno, ésto pertenecería a otro post....

Haciendo limpieza del taller, di de nuevo con esos monederos, y me llevé un par de ellos a casa, porqué me pareció que nos podían dar "juego". Y no me equivoqué.







Primero estuvimos un buen rato entretenidos preparando billetes y monedas para rellenarlos. Para Rita fué muy estimulante, ya que ya conoce un montón de números. Y Ramon, al que todo lo que es escritura le queda lejano, se divirtió intentando imitar los números siguiendo las indicaciones de su hermana "...ahora uno recto, ahora una montaña, ahora media luna..."










Cuando ya habíamos rellenado los monederos, se nos ocurrió que podríamos organizar un pequeño colmado donde vender hojas de laurel, galletas, pinceles... Y así fué como llegamos de forma espontanea al momento (crucial) de poner precio a las cosas y decidir qué tenía más valor, una hoja de laurel o una polly pocket, o por qué si una nuez valía 1 las galletas tenían que valer 3, o si al tener solo un tronco pintado a mano (lo llamábamos escultura) teníamos que darle más valor... No me diréis que ésto no es una lección de márqueting temprana! La verdad es que sus razonamientos eran de lo más geniales, por puros y por ocurrentes.





Como Rita y yo nos entretuvimos mucho en poner la tienda bonita (con su orden y sus cartelitos), Ramon, que lo primero que hizo fue pillar una cesta para hacer la compra, decidió que pasaba de organizar el negocio, y aburrido, nos dijo que él se ponía a hacer cola para cuando subiésemos la persiana.







Y empezó el intercambio!

De verdad que no pensé que el juego daría tanto de sí. Primero compraron compulsívamente, así que se quedaron en banca rota. Con lo que en la segunda ronda de compras, me dí cuenta de que eran muuuuucho más medidos :) El momentazo de mamábabeando, fué ver como se las ingeniaba Rita para sumar sin conocer el concepto en sí! Sí, con los dedos, pero de forma lenta y un tanto extravagante.

Nada, que será que se mezclan la madre y la canguro que llevo dentro. Y que qué gustazo cuando de forma improvisada la anécdota se convierte en juego... y que qué suerte la mía la de poder observarlo y participar de ello! Y encima percibir el eco de que, cuando éramos pequeños, las horas funcionaban así.