...para mi París ha estado bién. Muy bién. Pero lo que ha estado mejor, la sensación más fuerte, ha sido que de repente "el tiempo te vuelve"...cuando tienes hijos, no eres demasiado consciente de que el tiempo
no te pertenece. Aunque ellos no estén (...o porqué están en el cole, o porqué se los ha quedado l'àvia...) el tiempo no te pertenece, el tiempo és o para trabajar, o para organizarles el menú de la cena, o para lavar la bata del cole, o para recolocar la ropa de verano, o para recojer sus trastos... Así que de repente, me encontraba en el avión leyendo un libro sin interrupciones, antes incluso de llegar a nuestro destino, y me emborraché de una sensación muy sutil a la vez que poderosamente real: el tiempo volvía a mi, el tiempo me pertenecía.



Tengo todavía el recuerdo de un hotelito tan...tan... francés?? Así como un poco pastelón, límpio, con detallitos sencillos... con colores pálidos y moqueta por todos lados.