24.5.09








...mis adquisiciones en La Droguerie.
...me siento un poco en silencio. Escucho en otros lados...
...será pereza?
...empiezan a empujarse y a sonreírme nuevas ideas...

12.5.09

8.5.09


Perdonad que os dé un poco más la paliza con París... ésta és la última entrega. Lo prometo. Será que hacía mucho que no cruzaba los límites de la península y todavía estoy impactada!

Junto a La droguerie (una enorme y cuidada mercería de la que me pasó el conacto Mlle Miracle) encontramos esta linda boutique Antoine et lili, y como era TODA rosa, pensé que a Rita le chiflaría, así que me la llevé en foto.










Belén, mi profa de márketing, nos habló de este libro... y como en éstas ando, me fascinó encontrarme de narices ante la Casa Dior.









...y no solo"tiendeamos", también nos dió tiempo ha hacer alguna tipiquez.










...y nos paseamos por el Pompidou y vimos una preciosa exposición de Calder.








7.5.09

...para mi París ha estado bién. Muy bién. Pero lo que ha estado mejor, la sensación más fuerte, ha sido que de repente "el tiempo te vuelve"...cuando tienes hijos, no eres demasiado consciente de que el tiempo no te pertenece. Aunque ellos no estén (...o porqué están en el cole, o porqué se los ha quedado l'àvia...) el tiempo no te pertenece, el tiempo és o para trabajar, o para organizarles el menú de la cena, o para lavar la bata del cole, o para recolocar la ropa de verano, o para recojer sus trastos... Así que de repente, me encontraba en el avión leyendo un libro sin interrupciones, antes incluso de llegar a nuestro destino, y me emborraché de una sensación muy sutil a la vez que poderosamente real: el tiempo volvía a mi, el tiempo me pertenecía.












Tengo todavía el recuerdo de un hotelito tan...tan... francés?? Así como un poco pastelón, límpio, con detallitos sencillos... con colores pálidos y moqueta por todos lados.

5.5.09

Paris
Mai 2009














...tuvimos que organizar muymuy bién el tiempo del que disponíamos... aunque al paso de las horas reconocí ante mi acompañante agotado, que era mejor dejar un poco de rienda suelta a la improvisación...








...la primavera embriaga en muchos rincones...








Prometo postear un poquito más sobre nuestra escapadita. Que de romántica no tuvo demasiado, que fué un palizón, que fué un no parar de andar y un no parar de quedarme embobada ante escaparates, que fué un auténtico acto de amor por parte de mi chico (ya que no es nada amante del turistear)...pero ¡qué bién lo hemos pasado!
Estoy tan feliiiiiiiiiiiiiiiiiz.
A mi chico: Me'n queda una a deure!